viernes, 6 de julio de 2012

El FoLcLoRe


v  ¿Qué es un texto folclórico?

Los textos folclóricos son casi siempre transmitidos de forma oral o por transmisión cultural. Casi siempre son transmitidos de forma vertical (de generación en generación), pero también pueden ser transmitidos horizontalmente (en la misma época).

Son textos populares por ellos, su principal característica es que no tiene un autor concreto o conocido; por tanto, ninguna obra de este tipo está fijada, por lo que se las sigue cambiando y modificando con el paso del tiempo y según la persona o el pueblo que las cuente (cada pueblo lo adapta a su manera). Esto favorece que cada persona que transmite la historia, lo hace con unas finalidades y unos mensajes (moralejas, enseñanzas…) diferentes; aunque por lo general, los textos folclóricos no tienen moraleja.

Todo esto implica que dentro de los textos folclóricos encontraremos también, textos literarios y paraliterarios (pueden tener moraleja). Cada uno va a tener una temática diferente, pero todos van a ser ficción; suelen reflejar la vida de la gente, sus sueños, sus deseos o sus miedos. Generalmente, no suelen ser textos infantiles, aunque  hay algunos específicos que sí que lo son.

Hasta el siglo xv  no se consideró que tuvieran un carácter artístico, pero hoy día sí se considera así.


v  Géneros folclóricos

Los textos folclóricos pertenecen a los tres géneros:  -  poesía
                                                                                             - Narrativa
                                                                                             -  Teatro (drama)
- Teatro folclórico: había muchas representaciones en los pueblos; no obstante, solo existía una manifestación folclórica para niños: los títeres de Cachiporra o los guiñoles.
En los títeres casi siempre había tres personajes y normalmente el protagonista era un varón. La historia suele ser la misma siempre: el protagonista tiene algo que quiere mucho y siempre aparece una bruja, un ogro, un lobo, etc, que se lo quita. Tras esto, el protagonista se pasa todo el rato buscando al malo; finalmente lo captura y le castiga con la cachiporra.

- Verso  folclórico: podemos encontrar textos para niños y adultos, y pueden estar hechas para recitar, cantar o tararear (retahílas o cantinelas).

Los versos para niños suelen ir asociados al juego, podemos encontrar para todas las edades. Para los más pequeños los más típicos son las nanas; cuando crecen están los versos de regazo (por ejemplo: al paso al paso, al trote al trote, cinco lobitos tiene la loba, este puso un huevo,…); cuando el niño ya puede andar hay muchos juegos con versos folclóricos (por ejemplo: a la zapatilla por detrás, una dola tela catola,…).

Uno de los autores más famosos en este estilo es Pedro Cerrillo.

- Prosa folclórica: siempre van a ser relatos o cuentos. Si son cuentos podemos encontrar de varios tipos: fábulas (sus personajes son alegóricos, representan vicios y virtudes de los seres humanos, siempre lleva moraleja), leyendas, mitos y parábolas (ejemplos ficticios para explicar un hecho abstracto o complejo, tiene carácter didáctico).

La primera de las clasificaciones en prosa la hizo Vladimir Propi y se divide de la siguiente manera: mitos, cuentos de animales (en ellos todos los personajes son animales), cuentos de fórmulas (todo o parte de la historia se repite y hay que sabérselo de memoria), cuentos maravillosos o de hadas (un personaje fantástico, mágico; incluyendo aquellos que son normales, y de repente aparecen animales que hablan. Ejemplo: “Ricitos de Oro”, “Caperucita”,…).

Podemos encontrar grandes diferencias entre los cuentos de  animales y fabulas: en los cuentos de animales, éstos representan a los seres humanos, son arquetipos y tienen un aprendizaje. Por ejemplo: “Los Tres Cerditos”, “La Ratita Presumida”, “El Gallo Quirico”, etc. En las fábulas, los animales representan  vicios  y virtudes de los seres humanos, son alegorías. Además, las fábulas siempre llevan moralejas (implícita) y puede ser también con humanos. Por ejemplo: “La Zorra y el Cuervo”.


v  Clasificación de Rodari

En la clasificación de Rodari si que se hace una diferencia entre las fábulas y los cuentos de animales.

Intentaba desarrollar la creatividad de los niños. Utilizamos mucho los cuentos folclóricos, realizaba un montón de actividades con ellos.
Su clasificación está hecha desde la pedagogía.


v  Clasificación de Sara Cone Bryant (finales del siglo XIX)

Fue la primera contadora de cuentos profesional.
La autora Sara Cone Bryant (primeros cuentos) hizo una clasificación de cuentos folclóricos por edades.


v  Simbología de los cuentos

Bruno Bettelheim era un psicólogo y psiquiatra de niños que para trabajar con ellos utilizaba los libros / cuentos de los hermanos Grimm.

Tiene un libro muy conocido llamado “Psicoanálisis de los libros de hadas” donde analiza varios libros infantiles.

Por ejemplo:
- “Los Tres Cerditos”
En la mayoría de los cuentos, los protagonistas empiezan viviendo en el nucleo familiar.
La enseñanza que sacan los niños de este cuento es que siempre va a ver alguien que les cuide y les proteja; ellos se identifican  con el cerdito pequeño y el resto de cerditos la gente que les rodea y les protege.

El lobo va a representar los problemas y peligros de la vida.

El cerdito mediano se identifica con el adolescente, el que sabe que la casa de ladrillo es la mejor, pero como la de madera se construye antes, se conforma con esa.

Finalmente, el cerdito grande es el adulto, es el que sabe de la vida, el que sabe que por mucho trabajo y esfuerzo que le cueste conseguir la casa, esta va a ser para toda la vida.
Podríamos sacar en conclusión el esquema siguiente: núcleo familiar -> pruebas de la vida -> nuevo núcleo familiar.

- “La Bella Durmiente”
De este cuento se sacan muchas experiencias sobre todo para gente adulta:
Primero, la intención de normalizar las situaciones por parte de los padres (explicar desde pequeños las cosas – la rueca-).

Segunda, es que de todo lo malo que te pasa en la vida siempre se pude sacar la parte buena (después de estar dómida tantos años, encontró a su amor verdadero).
La tercera, es que en la vida hay que luchar por lo que verdaderamente queremos (su amor lucha por conseguirla).

La última, es desarrollar la paciencia, la espera y pensar las cosas detenidamente no lanzarse a la primera de cambio hacerlas.



v  Recopiladores y adaptadores de cuentos

En el siglo XVIII, el rey Luis XIV (el “rey Sol”) esperaba que sus súbditos le entretuviesen y le gustaba escuchar cuentos, por lo que esta afición se puso de moda en el Palacio de Versalles.

En su corte había muchos vicios y a los moralistas del palacio les preocupaba  mucho este aspecto. Uno de estos moralistas se llamaba Charles Perrault (este consejero tuvo una nodriza que siempre le contaba muchas historias y las que le gustaban las iba apuntando). Además, era un hombre muy culto y creó una serie de cuentos llamados “cuentos de Mamá Oca”.

Detrás de estos cuentos, hay una gran intención moralizante hacia la corte del rey Sol. Perrault adaptó muchas obras y las puso moraleja, todos sus cuentos son paraliterarios.
Andersen tiene dos tipos de cuentos: cuentos creados por el típicos del realismo (ejemplo: La cerillera o la vendedora de fósforos), o cuentos inspirados en cuentos folclóricos. Son cuentos muy modificados, ya que Andersen era principalmente escritor.

El ejemplo más tipo es “La reina de las nieves” o “El soldadito de plomo”.
Una característica de sus cuentos es que todos son muy tristes, ya que se basa en su realidad. El  cuento que se cree que refleja su propia vida es “El patito feo”.

  • Recopiladores Españoles:

En el siglo XIX hubo una mujer recopiladora llamada Cecilia Vol de Faber que firmaba con el nombre de Fernán Caballero. Su padre, diplomático extranjero, le gustaba mucho el Folclore, sobre todo las coplas. Cecilia escribió novelas y recopilaciones de cuentos folclóricos.

A finales del siglo XIX había un editor llamado Saturnino Calleja que publicaba libros para niños. Para ampliar su campo de venta, empezó a publicar libros de tamaño reducido para niños. Los cuentos de Calleja salían semanalmente y se hicieron muy famosos. Eran tantos los libros que público que se quedó con la frase “tener más libros que Calleja”.

Otro recopilador importante fue Padre Coloma, que adaptaba los cuentos españoles y europeos para darles intención moralizante. A los personajes malos los transformaba en el demonio llamado por el “Pedro Botero”. Un cuento típico es “Las calderas de Pedro Botero”.


  • ¿Qué hay que tener en cuenta para elegir un buen cuento folclórico y adaptarlo?

- No elegir ninguno en el que no vengan indicaciones ni ficha técnica.
- Es bueno que si viene el nombre del adaptador venga en que se ha basado y que criterios ha utilizado para adaptar.
Siempre es mejor que únicamente este traducido del original.
Ejemplo: “El libro de los cuentos. Ed. Anaya. Autor: Christian Strich”

  • Para adaptarlo, hay que tener en cuenta:

- Buscar un buen libro para adaptar
- Hay que respetar la esencia y los aspectos importantes del cuento.
- También hay que respetar los símbolos básicos del cuento
- Es bueno cambiar objetos y personajes, pero no modificar
- Se puede recortar el cuento si es muy largo
- A la hora de adaptar, hay que tener en cuenta los intereses y los gustos de los niños
- En los cuentos folclóricos nunca podremos cambiar el personaje para que se identifique con el niño, ya que los personajes suelen ser adolescentes

ReFlExIóN pErSoNaL


 En el bloque II hemos hablado de todo lo referente  a los textos folclóricos y sus adaptaciones para que los niños más pequeños puedan disfrutar de ellos también.
Este bloque al igual que el anterior es en su gran mayoría teórico, la parte más practica que tiene es la de adaptar un cuento que nos contó la profesora y la de cómo elegir un buen cuento folclórico.

Creo que tener conocer toda la historia de l folclore y quienes fueron sus recopiladores españoles, sus características, etc es importante para tener cultura sobre ello, pero además para conocer mejor el tema de la literatura y una de sus ramas dentro de ellas.

La parte mas entretenida y difícil del bloque fue la de adaptar el cuento que nos contó la profesora, ya que se requiere mucha imaginación y creatividad y tienes que adaptarlo conforme la edad de los niños y etapa evolutiva, para que puedan entenderlo bien y disfrútalo.

Además, la parte de las adaptaciones y de la elección de que libros folclóricos son mejores para los niños y cuales no creo que es la más práctica y la que más usare en un futuro para trabajar en clase con mis alumnos y para poder hacer muchas actividades.

Considero que es un bloque muy completo y extenso y con mucha teoría (incluso podría decirse ue difícil), pero a la vez es bastante curioso e interesante y te llama la atención saber todas esas cosas sobre los cuentos, sus significados y sus valores. Ha podido comprobar que adaptar libros es bastante complicado, pero espero que de aquí a un futuro coja más práctica  y pueda hacerlo mucho mejor y utilizarlo para trabajar con los niños y que estos aprendan nuevas técnicas para la lectura y estar motivados para seguir en un futuro interesados en estos temas e involucrados en ellos.

VaMoS a CoNtAr Un CuEnTo TrAlArA...


La hora del cuento es el momento en el que transmitimos literatura a los niños de una forma diferente, divertida, motivadora, educativa y que además, les encanta.


v  Aspectos que desarrolla en los niños las hora del cuento:

Durante este momento los niños desarrollan un montón de capacidades y aspectos muy importantes:
- Desarrolla la imaginación ->  durante el desarrollo de la historia mientras la maestra la está contando, el niño atento a la narración se está imaginando en su cabeza las cosas que  está escuchando y cada vez lo consigue hacer con más detalles.

- Desarrolla la capacidad de escucha ->  los niños permanecen atentos a las historia para no perderse detalle y por lo tanto, su capacidad de escucha se desarrolla y ejercita mucho más.

- Desarrollo de la capacidad de atención, memoria  y comprensión ->  durante el cuento los niños prestan atención a la historia que se les está contando, van comprendiendo las cosas que van oyendo y a la vez su capacidad memorística se va desarrollando al recordar el cuento y las cosas que más les llaman la atención.

- Desarrolla su interés por los libros, la lectura y las historias ->  a través de la “hora de los cuentos” los niños empiezan a tener interés por los libros y las historias que estos encierran, se motivan y animan con la lectura para descubrir nuevas historias con las que pasarlo bien.

- Capacidad para empatizar y conocer otras realidades ->  durante los cuentos los niños conocen otras vidas, otros personajes, otros mundos, otras realidades…y también, ven reflejados sentimientos o situaciones que viven en su vida diaria (identifican el cuento con la vida real y la gente de su entorno) y otros nuevos con los que empiezan a familiarizarse; con todo ello los niños comienzan a empatizan dándose cuenta de todo lo que ocurre a su alrededor, no solo miran por ellos.

- Desarrollo lingüístico ->  los cuentos les ayudan en el desarrollo del lenguaje en general: fonética, semántica, morfosintaxis; es una forma original y divertida para que empiecen a desarrollar estas capacidades y disfruten haciéndolo.

- Relacionar de ideas entre sí ->  el cuento les sirve de ayuda para la relación de unas ideas con otras, la relación de una parte de la historia y otra, un personaje con otra historia nueva, etc. Es una forma de que empiecen a relacionar diferentes conceptos y empiecen a desarrollar esta capacidad a través de algo que les gusta y que no les resulta difícil.

- Transmitir valores ->  a través de las historias se pueden transmitir diversos valores a los niños para que los aprendan de una forma diferente, divertida, que además les gusta y les atrae.

- Habilidades sociales y personales ->  los cuentos e historias les enseñan o les sirven para desarrollar estas habilidades; además, las diferentes actividades que se pueden realizar con ellos ayudan a que se relacionen con los demás y sean más participativos y respetuosos con sus compañeros.



v  ¿Cómo podemos hablar sobre el libro con los niños?

Hay tres formas de hablar o comentar con los niños el libro que vamos a narrar, contar o leer:
- Antes:  como una forma de presentar a los niños el libro, introducirlos en el tema para que sepan de que va ir, si es un tema nuevo que sepan de que se trata o para que ellos, a través de preguntas que les hagamos o del título, se imaginen en que puede consistir la historia.

- Intermedio: en esta ocasión podemos parar la historia, para hablar sobre ella si tienen dudas, si no entienden algunas cosas, si hay que hacer aclaraciones, etc.

- Final: para trabajar los aspectos del desarrollo de los niños mencionados arriba,  haciendo preguntas subjetivas para ver lo que piensan del tema, para ver si les gusta o no, qué le parecen los personajes, qué harían ellos en esas situaciones, etc.



v  Las preguntas de después

Las podemos utilizar para la asimilación de conceptos, para la transmisión de valores, para las habilidades de relación de los niños, para los objetivos, para mezclar personajes distintos de cuentos y crear otros nuevos junto con los niños, para cambiar el final o el título del cuento (y ver cual pondrían los niños o cual les gustaría más), etc.

Dentro de las preguntas, podemos encontrar de dos tipos:
- Preguntas subjetivas (de gusto): -> De la historia en general: ¿Os ha gustado?, ¿Qué                                                                                                     es lo que más?
                                                         -> De personajes: ¿Cuál cae mejor/peor?, ¿Quién te gustaría que fuera tu amigo?, ¿La mamá del cuento es cómo la vuestra?, etc.
                                                        -> Preguntas como las hechas al principio.


- Preguntas sobre cosas del cuento (preguntas prohibidas):  son preguntas de atención o memoria para ver si el niño ha atendido al cuento o no (estas preguntas no sirven para nada porque no están en ese momento evolutivo,  el niño se fija en las cosas que más le interesan y le llaman la atención -no atiende a todo- y te van hablar de eso) o preguntas que se dejan para el próximo día (no tienen tanta memoría aun y como ya hemos mencionado se acordarán de lo que más les guste).



v  Las tres grandes estrategias

Para la hora de los cuentos, los maestros podemos utilizar estrategias diferentes:
- Cuentacuentos: Narras una historia con el único apoyo de la palabra. No se muestran imágenes y por tanto, es una de las que más desarrolla la imaginación del niño.

- Narración con libro: Vas enseñando y contando con tus propias palabras un cuento/libro, basándote en las imágenes de éste. Para esta estrategia podemos utilizar diferentes recursos como: dibujos del cuento, contarlo con marionetas delante de ellos, con diapositivas, con sombras chinescas, etc.

- Lectura: Se lee directamente lo que está escrito y se pueden enseñar imágenes. Si en algún momento, se cree que el niño no va a entender algo, se le explica antes a través de alguno de los métodos que ya hemos visto  para hablar de los cuentos con los niños.



v  ¿Qué estrategias podemos utilizar en cada ciclo?

Para los niños más pequeños y de primer ciclo, la mejor estrategia es la narración con libro, porque al ser tan pequeños es mejor que vean las imágenes; ya que les cuesta más el desarrollo de la imaginación (aun no tienen muchas vivencias); además, se suelen cansar pronto y el cuento les llama más la atención si ven imágenes. En casos puntuales, podemos leer historias que sean muy cortitas y enseñar sus imágenes para que los niños las vean.

Para los niños de segundo ciclo, podemos utilizar cualquiera de las estrategias. Por una parte, es bueno que nos vean leer, ya que les sirve como ejemplo; por otra, la estrategia del cuentacuentos desarrolla más la imaginación del niño y en esta etapa ya son capaces de entendernos mejor; finalmente, la narración con libro sigue siendo una buena opción, porque aun siguen siendo pequeños y les gusta mucho. Al utilizar las tres estrategias, debemos ir intercambiándolas  para que la hora del cuento sea variada y no se vuelva monótona y aburrida.



v  ¿Cambiamos las voces?

Cuando estemos narrando, contando o leyendo un cuento; no es necesario cambiar las voces a los personajes, ya que el hacerlo no implica que los niños lo vayan a entender mejor (y si lo hacemos tenemos que asegurarnos de que se diferencien bien y mantenerla igual a lo largo de toda la historia, porque  los niños se dan cuenta si modificas o no la voz de un personaje). Es mucho mejor, poner diferentes entonaciones y gestos a lo largo de la historia para que les llame más la atención, les divierta y aprecien las diferencias entre unos momentos y otros.



v  ¡Cuidado!

Por último, debemos de saber que es muy importante diferenciar entre el significado de contar un cuento y leerlo (explicado anteriormente), ya que no podemos decirle a un niño que le vamos a contar un cuento y luego leérselo porque esto les confunde en relación con la lectura y de cara a un futuro.


NaRrAnDo Un CuEnTo (actividad)


La actividad del bloque III consistía en poner en práctica lo aprendido en la unidad sobre las diferentes estrategias que podemos utilizar con los niños en la hora del cuento.

Para ello, nos colocamos en grupos de tres en los que cada uno utilizaba una de las técnicas aprendidas, con una historia o libros que hubiera elegido, y se lo contaba a los demás. Al acabar, el resto del grupo le daba su opinión y le decía las cosas que estaban bien o aquellas que debía cambiar o mejorar.  Cuando terminaban todos los miembros y se daban todas las opiniones, nos intercambiábamos con otros y repetíamos la misma actividad intentando corregir o mejorar los errores que habíamos cometido antes.

Yo elegí el libro de: ¿No duermes, Osito? (que era el que me había tocado analizar también en el bloque I) y la estrategia que escogí fue la de narración con libro. Decidí hacer esta porque para mí es la más divertida, me gusta ir pasando las hojas y contando la historia y ver la cara de la gente cuando va viendo las imágenes.

La primera vez que narré la historia estaba bastante nerviosa, así  que  lo hice muy deprisa y había alguna parte que sin darme cuenta me saltaba, pero a medida que fui narrando me olvide de los nervios, me centre en el cuento y lo hice mejor; no obstante, cuando llegue al final, me quedé un poco “pillada” porque no sabía muy bien cómo acabar o que decir para finalizar. Tras mi narración, me dieron sus opiniones y me dijeron que les había gustado mucho y que lo había hecho muy bien, pero que había corrido demasiado y lo tenía que hacer más despacio y sin nervios para no acelerarme; además, aproveche y les pedí consejo para saber cómo finalizar la historia y me ayudaron.

La segunda vez (con mi otro equipo) fui la primera en narrar y también estaba nerviosa, por lo que volví acelerarme y hacerlo demasiado rápido, aunque luego lo mejoré un poco; no obstante, conseguí  solucionar mi forma de acabar la historia. Cuando me dieron sus opiniones mencionaron mi velocidad, me dijeron que también podía haber interaccionado más con ellos y haberles hecho preguntas, pero me dijeron que el final me había quedado bien y había sido una buena idea mi forma de acabarlo.

Finalmente, acabamos todos reunidos en grupo haciendo comentarios de que nos había parecido la experiencia y contándonos unos a otros las historias o cuentos que habíamos preparado (cada uno con su estrategia correspondiente); por lo que creo que lo pasamos muy bien y disfrutamos y aprendimos mucho todos de la actividad.




ReFlExIóN pErSoNaL


En el bloque III  hemos tratamos todo los relacionado con la hora del cuento (qué desarrolla, cómo hablar de ello con los niños, qué preguntar, cómo leer, narrar o contar una historia, qué podemos hacer en cada momento…) y luego hemos puesto en práctica algunas de sus técnicas.

Ha sido una unidad muy interesante porque hemos podido aprender cómo aprovechar y sacar partido de este momento tan importante para el disfrute y aprendizaje de los niños (la hora del cuento). Además, de saber utilizar correctamente las estrategias de lectura para utilizar con los libros y  realizarlas con los niños.

Creo que es un bloque muy valioso y que nos será de gran ayuda en un futuro para poner en práctica en una clase. Te das cuenta de que es muy divertido contar, leer o narrar historias, pero que a la vez es muy difícil hacerlo de manera correcta y de forma que entretenga y atraiga a la gente, al público, a los niños en este caso.

La actividad práctica que hicimos fue muy útil, ya que nos ayudó a ver cómo sería  hacer algunas de las estrategias de lectura (en mi caso narrar) y que cosas deberíamos mejorar o intentar hacer para atraer la atención de los niños y para que comprendiesen mejor lo que les contaba.

En mi opinión he disfrutado mucho con este bloque, porque me he dado cuenta de que me va a resultar muy útil en el futuro y porque además creo que saber cómo leer, narrar o contar un cuento es muy importante. Fuimos el año pasado a ver un cuentacuentos todos los de clase y fue muy divertido y sorprendente ver como lo hizo la chica, así que me gustaría poder al menos perder la vergüenza y mejorar para hacerlo bien y que mis futuros alumnos puedan disfrutar de ello tanto como yo y les sirva de ejemplo para hacerlo ellos e interesarse por la lectura.

jueves, 5 de julio de 2012

CrEaNdO lItErAtUrA


Los gustos de los niños de infantil en cuanto a libros y cuentos varían mucho según la moda,  según los dibujos que se lleven en ese momento, etc. Hay algunos que son variables y subjetivos, otros en cambio permanecen estáticos.

o   ¿Quién escribe libros infantiles?
Los que escriben cuentos infantiles pueden ser:
- Escritores que conocen las etapas evolutivas de los niños y sus gustos y por tanto, son capaces de escribir literatura infantil.

- Los maestros también crean literatura infantil. Suelen publicar conforme la edad de los niños con los que trabajan, adaptando el libro para que pueda estar en el aula como cualquier otro y así los niños puedan cogerlo para verlo o leerlo sin problemas y cumpla los intereses de éstos. No obstante, también pueden crear libros paraliterarios que sirvan para trabajar el temario o la unidad que se esté dando o un proyecto que estemos haciendo, etc.

o   La estructura de los libros
La estructura de los cuentos o libros infantiles tiene que ser sencilla y adecuada a la comprensión de los niños que vayan a leerlo, con una estructura lineal que puede ser acumulativa o circular dependiendo de cómo queramos que sea nuestra historia.

o   Los personajes
Los personajes de estas historias tienen que ser reconocibles y cercanos para los niños (aunque se traten de animales). Además, el personaje principal o protagonista “tiene que conseguir” que los niños se puedan  identificar con él (esto les gustará mucho a los niños y les motivará más).

o   El lenguaje a emplear
El lenguaje que utilicemos en los libros, debe adaptarse también a la edad del niño y a su etapa evolutiva. Éste tiene que ser sencillo, pero no simplón con un vocabulario asequible. Normalmente, se suelen utilizar oraciones simples, aunque también hay alguna que otra oración coordinada o subordinada.

o   El contexto
Los contextos en los que podemos situar la diferentes historias que creemos pueden ser muy diferentes y variados: cercanos a ellos (como una casa...), reconocibles por ellos (como un bosque…) o indefinidos (había una vez en un lejano país…).

o   El formato
Dentro del formato de un cuento o libro podemos encontrar muchísimas  y diferentes opciones, pero hay algunas que son mejores y están más adaptadas a los niños dependiendo de sus edades.

En lo referido al tamaño del libro, tenemos dos opciones  muy diferentes: por un lado, tenemos “los libros de aula” que son lo más grande posible para poder utilizarlo delante de todos y que puedan verlo bien y por otro, los “libros para trabajar en clase o para el rincón de lectura”, en éste caso debemos ajustarlo bien a la edad de los niños para que puedan usarlo de la mejor forma y sea fácil y cómodo para ellos.

En relación a las páginas de los cuentos debemos tener en cuenta varias cosas: primero el grosor de éstas va a depender de la edad de los niños (cuanto más pequeños es mejor más grueso que cuando van siendo más mayores), después tenemos que tener ver los diferentes materiales  con lo que se pueden hacer las páginas (más o menos blandos, más o menos flexibles, más o menos finos o gruesos, etc.), también debemos tener cuidado con los acabados de las hojas o páginas por si cortan o se pueden hacer daño si tienen picos, etc; finalmente, uno de los detalles más importantes, es la plastificación de las cada hoja incluida la portada, ya que de esta manera serán mucho más resistentes, duraderos y manipulables por los niños.

o   ¿Cómo crear textos con los niños?
Dentro de éste apartado encontramos dos clases de estrategias de creación conjunta con los niños:
- La primera, es utilización de la “técnica del libro viajero”  que puede ser monotemático, de varios temas o en el caso de educación Primaria el llamado “cadáver exquisito”.
La técnica del “Libro viajero “consiste en que cada niño se lleva un libro (creado para esta función) y va escribiendo cosas en él (sin que necesariamente tenga que tener relación con lo puesto por el anterior niño). El tema sobre el que escribir puede ser siempre el mismo (por ejemplo: canciones) o pueden ser varios temas distintos que cada niño quiera poner.

- La segunda, consiste en juntarse con los niños y crear entre todos, dentro del aula, el escrito que queramos hacer; el cual puede ser en prosa o en verso.


  •         La poesía y los niños

- La poesía de los textos que queramos crear con los niños va a tener unas características concretas que se adapten a ellos:
No será necesario que los textos que creemos rimen o tengan un ritmo determinado siempre. La poesía no solo se basa en eso, si no en la función poética del lenguaje y en la belleza de lo escrito. 

Además, debemos de tener una visión abierta que se base en la de la Generación del 27 (no en las tradicionales bases poéticas) cuyo contenido es lírico y se caracteriza por la utilización de la función poética; es decir, la utilización de muchas figuras literarias.

Basándonos en lo anteriormente dicho, al hacer una creación de tipo poética con los niños debemos de aprender a jugar con el lenguaje; es decir, con las figuras literarias y con la belleza de las palabras; además, tenemos que intentar que el poema no sea excesivamente extenso para no cansarles y que sea sencillo para que ellos puedan entenderlo y participar de él.

- Para llevar a cabo estas creaciones poéticas con los niños existen unas estrategias muy útiles:
v  Podemos hacer pareados y rimas, ya que es una opción sencilla, que les divierte y les gusta mucho.

v  Utilizar las comparación, principalmente comparando sustantivos que es lo que más dominan y resulta por lo tanto, más sencillo para ellos.

v  La lluvia de ideas o palabras, en la que los niños dicen todo lo que se les ocurra o se le venga la a la cabeza en relación con lo que estamos haciendo, para posteriormente seleccionar aquellas palabras que mejor nos vengan.

v  Que cada frase del texto que creemos acabe en un punto y final, para que sean principalmente, oraciones simples y más sencillas para ellos.

v  Los “pictogramas” consisten en crear un texto en el que se sustituyan o se acompañen algunas palabras con el dibujo correspondiente. También, se puede poner una frase por página y el dibujo debajo de ella ocupando el resto de ésta. Al final del texto, se acaba con una frase (Así es el árbol.).

- Algunos ejemplos son:

1.   Con la comparación:                       2. Con la metáfora:
                 La primavera                                                                   La primavera
La primavera es como un arco iris.                                            La primavera es un arco iris.
La primavera es como una noria.                                              La primavera es una noria.
La primavera es como una fiesta.                                              La primavera es una fiesta.
La primavera es como las vacaciones.                                      La primavera es vacaciones.
La primavera es como un despertar.                                         La primavera es un despertar.
La primavera es como una explosión.                                       La primavera es una explosión.
La primavera es como un perfume.                                           La primavera es un perfume.
La primavera es como el amor.                                                 La primavera es el amor.

3.   Adivinanza:                              4. Quitar paralelismos:
Es como un arco iris.                                              La primavera es/ es como un arco iris, una noria,
Es como una noria.                                                 una fiesta, las vacaciones, un despertar,…                     
Es como una fiesta.                                             
Es como las vacaciones.                                     
Es como un despertar.                                      
 Es como una explosión.                                      
 Es como un perfume.
Es como el amor.            
¿Qué es?
Es la….                  


- Otras estrategias que podemos utilizar son las siguientes:

v  El Tam-tam: ésta estrategia consiste en que los niños hagan chistes sobre cosas divertidas. Se debe tener cuidado de que no utilicen nombre propios o de compañeros para no ofender o herir a nadie.

      Ejemplo: Tenía las orejas tan tan grandes que podía volar.


v  Los encadenamientos (poema encadenado): cada niño crea una frase bonita sobre cualquier cosa; la última palabra de la frase (normalmente un sustantivo, que suele ser más sencillo para utilizar) más su determinante las usamos como comienzo de una nueva oración. La última frase  del texto debe acabar con la primera palabra de la primera frase, es una estructura circular (empieza y acaba igual).

Ejemplo:    El Sol brilla como las estrellas.
                     Las estrellas son como luceros en el cielo.
                     El cielo azul resplandece en la ciudad.
                     La ciudad espera un nuevo amanecer.
                     Un nuevo amanecer es un nuevo día.
                     Un nuevo día empieza cuando sale el Sol.


v  El acróstico: los niños eligen varias palabras o utilizan sus nombres para hacerlo. Con cada una de las sílabas de las palabras o nombres se sacan otras palabras (adjetivos) que definan las características o cualidades de la persona o cosa. Podemos utilizar esta técnica para crear libros con los niños para el rincón de lectura o para regalárselos a final de curso.

Ejemplo:    M imosa
                       A legre
                       R isueña
                       T ía buena
                       I nigualable
                      T arada
                      A mistosa



  •         La prosa y los niños

Para crear un cuento en prosa con los niños podemos utilizar varias estrategias:

- Lluvia de ideas: los niños, por medio de preguntas que hacen los maestros, van diciendo todas las ideas que se les van ocurriendo  y éste las va  apuntando en la pizarra. Cuando ya las tenemos todas vamos decidiendo con los niños con qué ideas nos quedamos y con cuáles no para posteriormente empezar hacer el texto.


- Encadenado: en ésta estrategia los niños van contando cada uno una historia siguiendo a la anterior con lo que ellos crean que es mejor. En algunas ocasiones debemos mediar, ya que a  los niños les cuesta mucho acabar de contar las historias o para recordar algún personaje que se ha quedado olvidado o para que el niño no se preocupe si han matado a su personaje (otro día podemos utilizarlo en otra historia o resucitarlo). Debemos de tener en cuenta y respetar  el egocentrismo de los niños y también intentar que no lo sean tanto.





Es un pedagogo que se hizo famoso por defender la creatividad de los niños. Escribió “La gramática de la fantasía”; en ella explicaba que los niños son quienes desarrollan la imaginación, pero somos los adultos los que impedimos que se desarrolle. Cada capítulo de su libro nos muestra estrategias para la creatividad, para romper lo que se conoce como el “síndrome del papel en blanco”.

Algunas de las estrategias propuestas por Rodari para la creación de textos con los niños son las siguientes:

- El “Qué pasaría/ ocurriría si…”: el profesor pone el tema del que quiere los niños hablen y a partir de ese momento cada niño va diciendo las cosas que se le van ocurriendo.
         Ejemplo: ¿Qué pasaría si las cacas hablaran? (más para infantil)
               ¿Qué pasaría si la ropa interior hablara? (para más mayores)


- En otra estrategia utilizamos la misma pregunta para hablar sobre lo que sucedería después de un cuento.
         Ejemplo: ¿Qué pasaría después del cuento de Blancanieves/ Caperucita…?


- También podemos introducir una palabra actual en un cuento folclórico, utilizando la misma pregunta.
        Ejemplo: ¿Qué pasaría si los Tres cerditos hicieran puenting?


- Además, podemos transportar a los personajes de los cuentos folclóricos a otras épocas distintas. Debemos de tener cuidado de no utilizar con los niños épocas que desconozcan.
        Ejemplo: Pulgarcita en Egipto



Para poder utilizar todas estas estrategias con los niños tienen que tener bien sabido el cuento con el que vamos a trabajar; de esta manera, podremos variarlo y utilizarlo a nuestro antojo sin ningún problema y los niños podrán participar perfectamente.